La carretera de ayer hasta Luang Prabang eran 10 horas de puerto de montaña como el de Morella. Sin descanso, una curva detrás de otra. Lo más bonito fue cuando los rayos de la tormenta iluminaban la selva en plena noche. Lo peor los incomodos asientos no reclinables en forma de L a 90 grados. Aunque sigo prefiriendo esa opción frente a los dos días en barco. Y precisamente desde uno de estos escribo. Esta mañana nos hemos levantado temprano y hemos ido al muelle a negociar un barco hacia Nong Kiaw, que es un pueblo corriente arriba por otro río que es afluente del Mekong. El tema aquí es que hay unos horarios pero si no hay suficiente gente, el chofer no parte porque no le sale rentable. Es temporada baja y solo estábamos Gabi y yo. La otra opción era el bus, mas barato y el doble de rápido, pero mas aburrido.
Tras una dura negociación impecable por nuestra parte, hemos conseguido que partiese el barco a un precio $4 mas caro que el oficial. Llevamos tantas negociaciones juntos en los últimos años que ya sin hablar cada uno nos metemos en el papel de bueno y malo; yo creo que hasta nos lo pasamos bien.
Y aquí estamos en un barco para 20 nosotros dos y dos conductores. El viaje dura 8 horas; lo malo es que sólo tenemos un bocadillo de tortilla para los dos y está demasiado desierto como para suponer que va a venir alguien vendiendo algo. Esperemos que no llueva....
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10 horas más tarde...
Claro, ha llovido a cántaros. El trayecto ha sido espectacular!!; y el conductor era muy bueno, parecía un salmón corriente arriba. Habían rápidos por los que parecía imposible que el barco pudiera remontar; pedruscos y hierbajos por todas partes... El caso es que unas 2 horas antes de llegar se ha puesto a diluviar pero hemos llegado al pueblo incluso antes de lo previsto. Con los chubasqueros calzados hemos subido la colina hacia la aldea y nos hemos metido en el primer techo que hemos encontrado. Allí, con una tranquilidad pasmosa nos han dado de comer. Eran las 5 y no comíamos nada desde las 10, así que nos hemos tomado su parsimonia con filosofía; eran dos chavalillas que estaban cosiendo una tela muy bonita y parecía que tenían que acabarla hoy, desde luego les importaba más que nuestra comida- merienda. Finalmente el viaje, la espera y todo ha merecido la pena con creces; han cocinado sopa de setas de la selva con pollo y vegetales, una cazuela de mimbre de arroz fresco y una sopa de pez del río con setas de la selva (como la oreja de diablo, cartilaginosa) y coco; se parecía al marmitaco pero más molón. Cómo me gustaría que Juanjo y Clara estuvieran aquí... les encantaría.
Dado que sabemos que este blog lo leen viajeros, pondremos precios. Comida para 2: 6€, habitación para 2: 3€, barco 8 horas: 12,5 € y el licor de arroz con Lima que me estoy tomando: 1 €
Besos
El programa desordena las fotos, así que no están por orden. Barco, pueblo y comida.








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