martes, 19 de junio de 2012
Vuelta a la civilización, Luang Prabang
Después de dos días en la aldeita de Mong Noi hemos vuelto en barco y bus a Luang Prabang, donde estuvimos hace un par de días. En el barco claro, ha llovido.
Hemos estado incomunicados, sin internet en la aldea, ni electricidad (sólo dos horas al día). Pero merece la pena; ayer hicimos un treking hacia una cueva y otra aldea a la que no llega ni la carretera ni el río; vas andando por un camino y te vas cruzando con la gente, que va y viene de un pueblo al otro. En la cueva hay una piscina natural de agua fresquita. Los paisajes son alucinantes, parecen irreales, como los cuadros chinos de montes brumosos. Lo que más me ha gustado son las mariposas, que ahora están poniendo huevos y se amontonan por cientos y cuando pasas cerca levantan el vuelo y parece que estás en un sueño; puedes oir hasta las campanillas que suenan en los sueños. Sorry, no hay fotos porque no teníamos batería en el iPhone pero hicimos cientos de fotos con la cámara. La gente es encantadora, aunque Gabi dice que en todos los pueblos tienen sus "trencillas ";) .
La noche anterior había sido una aventura. Como ya anticipamos, la cabaña no tenía buena pinta, pero era la que mejor referencia tenía en la guía. Cuando llegamos a dormir el generador estaba puesto pero resulta que no había luz. Salimos a la puerta y nos pusimos a gritar Hello, alguien ahí? Pero nadie contestó, no se veía nada. Habíamos comprado velas de casualidad, así que las encendimos. También habíamos comprado espirales antimosquitos dispuestos a asfixiarnos antes que ser pasto de alimañas. Fuimos a cerrar la puerta y no cerraba, así que la atamos con una toalla y pusimos una trampa por si alguien intentaba entrar. Aquello parecía el taller de Mc Gibber. Nos dispusimos a extender la mosquitera y estaba llena de agujeros e imperdibles.... No sé cómo pero finalmente nos dormimos. Hacia las 5 alguien cayó en la trampa. Nos despertamos de un respingo y oímos un uuupss con voz de niño. Nos dormimos al instante. Yo creo que los niños monjes de un monasterio cercano iban a escaquearse a dormir allí cuando está vacío. El caso es que sobrevivimos.
Al día siguiente nos fuimos al que mejor pinta tenía de toda la aldea, y aunque no tenía mosquitera en la cama, sí en todas las ventanas, estaba muy bien.
La comida y el tiempo han acompañado, aunque Gabi se cogió una insolación por no ponerse hojas en la cabeza. No hay fotos de ese día porque al no haber electricidad no pudimos cargar el móvil.
Fotos: aldea, bus, embarcadero de Mong Noi, lavabo y misiles de adorno (creo que son de la guerra del vietnam, que les llovían por todos los lados), cabaña del 2 día, barco lloviendo, Gabi subiendo a barco, aldea, barco y mariposas bambando cerca de un cubo.
Besos.
Comida: 4 €, cabaña 4 €, bus 4 horas: 9€. Precios para dos personas.
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