jueves, 28 de junio de 2012

Yangon - Bagan

2 dias en Yangon, la capital del país, te da una buena visión de lo que puedes encontrar en el resto del país.
El martes pasado fuimos a visitar las principales atracciones. Calles repletas de edificios coloniales, la gran mayoría en uso público, en un estado bastante deteriorado. Las intervenciones que se han hecho han sido en la gran mayoría de consolidación del edificio y de repinte con "Titanlux" en las fachadas. Al parecer el actual gobierno adecentó la ciudad en los 90s.
Las aceras de la ciudad son autenticas pistas de obstáculos, baldosas sueltas o faltantes, agujeros gigantes directos a la alcantarilla, pisas alguna baldosa y te salpica un caldito que espero que contenga en su mayoría agua... Cada 20 m hay puestos de comida ambulante, a veces comida India con samosas, naan, garbanzos; otras veces con comida china; dos pasos más y la comida es árabe con pastitas dulces. Gran variedad de comidas como de culturas, musulmanes, hindúes, budistas, incluso judíos... Todos con sus rasgos. La comida callejera tiene, por lo general, buena pinta, pero como nos han advertido varias personas que han estado aquí,es estomacalmente mortal y por ello somos bastante cautos.
La gente, curiosa, te observa y siempre te sonríen cuando les haces un ademán con la cabeza, aunque las sonrisas no son siempre del todo agradables. Aquí mascan unas hojas de tabaco con pimienta y unas nueces rojas en el interior que lo venden en todas las esquinas de la ciudad. A los usuarios de este tabaco se les reconoce a la legua por su falta de dientes y por el color rojo de los restantes. Creo que ademas coloca porque estos personajes son los que mas sonríen :)
Por la tarde nos vamos a visitar la pagoda más importante del país, la Swedagon Pagoda, hito que todo budhista burmes debe visitar al menos una vez en su vida. El sitio es "breathtaking" (que te deja sin aliento); la escalinata por la que entramos es una especie de cueva artificial con cientos de escalones flanqueada por tenderetes de ofrendas y flores, la gran mayoría están cerrados, quizás es tarde. Nada mas empezar la escalinata tienes que descalzarte, calcetines incluidos :S Al salir de la cueva hay una "stupa" de 100 m de alto toda cubierta de papel de oro (oro oro, no el del moro); en la punta de la aguja tiene una bola con cientos de diamantes, rubíes, etc. Cantidad de personas caminan alrededor del montículo adorando a los diferentes budas que hay distribuidos en pequeños templetes alrededor. Muchos les echan agua por encima, les cuelgan flores, queman incienso y rezan. Hay una onda de buen rollo en el ambiente. De repente empieza a diluviar y nos refugiamos en uno de los templetes. Empezamos a hablar con un chaval de aquí que chapurrea algo de inglés. Muy majo, nos trata de explicar cosas del templo, nos lleva a visitar el museo y nos hace de guía. Tania se temía que nos iba a pedir dinero al final de la corrida pero no lo parecía. Esperamos a que anocheciera y nos vamos dirección al hotel. Max, el chaval, nos dice que el vive cerca del hotel y que si queremos podemos ir con bus con él. Nosotros encantados. Cogemos el primer bus prácticamente en marcha, suelo de tablas de madera, altura al techo de 1,5 m, apenas asientos, el revisor colgado de la puerta va gritando constantemente suponemos que a la dirección a la que va; miradas de sorpresa al vernos.
Le preguntamos a Max por un buen restaurante típico pero nos dice que no hay plato típico más que el arroz y el pollo. Finalmente bajamos del primer bus en una calle llena de puestos callejeros y cenamos los tres en uno de comida China con buena pinta. La comida bastante estándar pero increíblemente barata. Cogemos otro bus y camino para el hotel. Cervecitas hablando con los huéspedes del hotel y a la camita, mañana por la noche nos espera un viaje de 11 horas a Bagan.
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Nos recorremos más de Yangon, el tráfico en ciertas calles asfixia el aire. No hay fuentes de agua pero hay marmitas a la sombra en cada esquina con vasos metálicos para beber. En Thailandia conducen por la izquierda, en el resto de países del sudeste Asiatico por la derecha, aquí en Myanmar conducen por la derecha pero los volantes están a la derecha, o sea que el trafico es todavía mas caótico.
La estación de buses es una ciudad. Sin asfalto, con un caos acongojante, la gente se asoma por la ventanilla del taxi y le dice cosas al conductor. Otra vez dientes rojos por todos lados. El bus al menos es de esta época. Nos anuncian que tiene aire acondicionado, vaya si lo tiene, la temperatura media es de -10º. Llegamos a la estación a las 3 de la noche, dos horas antes de lo previsto. Nos acosan varios conductores para llevarnos al pueblo. Pregunto y al parecer España va empate contra Portugal. Al rato otro me dice que ha ganado 4-2. Quién sabe? Agenciamos una carreta de caballos para que nos lleve a una pagoda a ver el amanecer. Por caminos de tierra en la mas oscura noche sin apenas farolas nuestro conductor que apenas tendrá 15 años nos lleva a los pies de una pagoda, nos indica con el dedo que podemos subir arriba del todo. En la ultima terraza nos tumbamos para descansar ya que todavía queda un rato largo hasta las primeras luces. El sitio de otra época, apenas luces alrededor, miles de pagodas alrededor dibujan la silueta (hasta 4000 de estos montículos), el relinchar de los caballos, ruidos de la noche, los primeros gallos.
Llegamos al hotel y nos dejan meternos a dormir en la habitación aunque sean las 6 de la mañana. El hotel esta bien, con una piscina abierta con acceso directo a los templos.

1 comentario:

  1. Joer.. que fotos más brutales... Me gusta, me gusta!!! Un beso chicos.

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